
No hay un precio de catálogo para una reforma integral: el coste lo deciden los metros reales, el estado de las instalaciones, si se cambia la distribución y el nivel de acabados. Por eso dos pisos idénticos sobre plano pueden acabar en presupuestos muy distintos. Lo que sí se puede explicar —y es lo útil de verdad antes de pedir precio— es dónde se va el dinero, qué debe llevar un presupuesto bien hecho y qué señales avisan de que te van a pedir más a mitad de obra. Y, para situarte antes de entrar en materia, empezamos por lo que el propio sector publica como precio de mercado.
¿Qué precios de mercado se publican en 2026?
Ninguna web puede decirte lo que costará tu obra, pero sí hay cifras publicadas que sirven para saber si vas encaminado. Estas son las que dan para 2026 las guías de precios de Cronoshare, ComparaReformas y ArQuality para la reforma integral de una vivienda en España, con el matiz de Barcelona, que es el mercado que nos toca.
| Alcance | Rango de mercado publicado |
|---|---|
| Reforma de acabados, sin tocar instalaciones | 300 – 600 €/m² |
| Integral de calidad media, misma distribución | 400 – 900 €/m² |
| Integral con redistribución y acabados altos | 700 – 1.500 €/m² |
| Vivienda en la provincia de Barcelona | 300 – 1.000 €/m² |
| Piso de 80 m², de calidad básica a estándar | 24.000 – 65.000 € |
| Piso de 100 m², de calidad básica a premium | 30.000 – 110.000 € |
Rangos publicados en 2026 por Cronoshare, ComparaReformas y ArQuality. Los citamos por su nombre y sin enlace. Son portales de captación de presupuestos, no fuentes oficiales.
Con ese marco encima de la mesa, lo siguiente es entender cómo se reparte el dinero dentro de la obra.
¿En qué se va el dinero? El reparto por partidas
Aunque el importe cambie en cada obra, el reparto interno es sorprendentemente estable. En un piso tipo de 70 m² las partidas pesan más o menos así:
| Partida | Peso típico |
|---|---|
| Baño(s) y cocina completos | 30 – 35 % |
| Instalaciones (agua, luz, clima) | 15 – 18 % |
| Derribos y gestión de residuos | 6 – 8 % |
| Tabiques, yesos y falsos techos | 10 – 12 % |
| Suelos y alicatados | 10 – 12 % |
| Carpinterías (puertas y ventanas) | 12 – 15 % |
| Pintura y remates | 5 – 7 % |
Reparto orientativo sobre nuestras obras 2024–2026 en Badalona. Cada presupuesto real se desglosa por mediciones, no por porcentajes.
La lectura práctica: entre baños, cocina e instalaciones se va casi la mitad de la obra. Ahí es donde conviene mirar con lupa el presupuesto, y no en la pintura.
¿Qué hace que el precio suba (o baje)?
Cuatro factores explican casi toda la diferencia: el año de la finca, cuánto se redistribuye, las calidades de las estancias húmedas y la superficie real. Una finca de los años 60 en Llefià o La Salut con electricidad de dos hilos y fontanería de hierro no admite discusión: instalaciones nuevas de arriba abajo, una partida entera que en un piso de los 90 de Montigalà quizá ni se toca. Mover la cocina o el baño de sitio implica llevar desagües y ventilaciones hasta allí: hacerlo bien cuesta, hacerlo mal cuesta el doble después. Y en calidades, la diferencia por metro entre un porcelánico correcto y uno de importación caprichosa parece pequeña en la ficha… hasta que la multiplicas por todo el piso.
Hay un quinto factor menos evidente: el estado de la comunidad. Bajantes generales cansadas, cubierta con filtraciones o un cuadro eléctrico común saturado condicionan lo que puedes hacer dentro de tu vivienda, y a veces obligan a partidas que nadie tenía en la cabeza.
Lo que casi no mueve el precio, aunque lo parezca: el color de la pintura, cambiar un modelo de puerta por otro similar o los mecanismos eléctricos. En esas partidas elige lo que te guste sin miedo.
¿Qué debe llevar un presupuesto de reforma para poder compararlo?
Un presupuesto que se puede comparar es el que está medido, no el que está redondeado. Estos son los mínimos exigibles a cualquier empresa:
- Mediciones por partida: metros cuadrados de solado, metros lineales de alicatado, unidades de punto de luz. Sin medición no hay comparación posible.
- Marca y modelo de sanitarios, grifería, pavimento, puertas, ventanas y electrodomésticos. «Grifería de primera calidad» no es una especificación, es un adjetivo.
- Alcance escrito de instalaciones: si se renueva la electricidad entera o solo se amplía, si se cambian bajantes, si hay boletín y certificados incluidos.
- Gestión de residuos y protecciones de zonas comunes, con contenedor y transporte incluidos.
- Plazo por fases y forma de pago vinculada a hitos de obra, no a fechas del calendario.
- Qué queda excluido, dicho con todas las letras.
Si aparece la palabra «varios» o un total redondo sin desglose, no estás comparando precios: estás comparando promesas.
¿Qué debería incluir un «llave en mano» de verdad?
Llave en mano significa que el día de la entrega puedes entrar a vivir sin llamar a nadie más. En una integral honesta eso incluye proyecto y dirección técnica, la comunicación previa o la licencia municipal, derribos y retirada de escombro, instalaciones nuevas con sus boletines, tabiquería, revestimientos, carpintería interior y exterior, cocina y baños montados, pintura completa, limpieza final y garantía por escrito. Si algo de esa lista no aparece en el documento, no está incluido, por mucho que se diga en la conversación.
¿Qué extras aparecen después y cómo evitarlos?
Los sobrecostes clásicos casi nunca son imprevistos de verdad: son partidas que alguien decidió no escribir. Los que más vemos: la gestión de residuos, el desmontaje y retirada de muebles y aparatos viejos, las ayudas de albañilería a los gremios de instalaciones, la nivelación del suelo cuando se retira el pavimento antiguo, los remates de encuentro con la carpintería, el certificado energético y las tasas municipales.
Los imprevistos reales existen —en fincas antiguas aparecen bajantes rotas o vigas tocadas al abrir—, pero se gestionan de una sola manera decente: se presupuestan aparte, se firman antes de ejecutarse y se explican con fotos. Pregunta a cualquier empresa cómo trata los imprevistos antes de firmar; la respuesta te dice mucho.
¿Dónde se puede ahorrar sin arrepentirse?
Regla de la casa: se ahorra en lo que se cambia fácil, nunca en lo que queda enterrado. Se puede contener en acabados (un laminado AC5 correcto, sanitarios de serie buena, encimera compacta en vez de piedra exótica) y en mobiliario, que siempre se puede mejorar más adelante. No se recorta en impermeabilización, instalaciones, aislamiento ni en la mano de obra de alicatados: es lo que no tiene segunda oportunidad barata. Y un consejo que damos aunque vaya contra nuestro interés: si el presupuesto no llega, reduce alcance, no calidad. Mejor 60 m² bien hechos que 70 con parches. También ayuda dejar preparado lo que hoy no puedes acometer —una preinstalación de aire, por ejemplo— para no picar dos veces la misma pared.
¿Por qué el presupuesto más barato suele acabar siendo el más caro?
Porque una oferta muy por debajo del resto rara vez es más eficiente: normalmente es más corta. O se han dejado partidas fuera, o se han medido menos metros de los que hay, o se cuenta con recuperarlo por la vía de los «extras» cuando la obra ya está abierta y no puedes parar. A eso se suman los costes que no se ven en el papel: retrasos, gremios que no vuelven, remates que acabas pagando a otro. Compara siempre a igualdad de alcance y de calidades; si una oferta es mucho más barata, la pregunta correcta no es cómo lo consiguen, sino qué no está incluido.
¿Y el IVA y la financiación?
En vivienda habitual con más de 2 años, la reforma tributa al 10 % de IVA si los materiales aportados por la empresa no superan el 40 % de la base; es lo habitual y te lo dejamos calculado en el presupuesto. La financiación llega hasta 48 meses, con respuesta en unas 48 horas, y muchos clientes combinan entrada y cuotas: la simulación se hace sobre tu importe real, una vez valorada la vivienda. Tienes el detalle del servicio completo, con proceso y comparativas, en la página de reformas integrales en Badalona, y el enfoque por superficie en reforma integral de piso.
Última cosa, y es la más importante del artículo: el precio de tu reforma no se puede leer en una web, ni en la nuestra. Se mide en obra. Nosotros hacemos la visita técnica sin coste, medimos, catamos lo que haga falta y entregamos precio cerrado por escrito antes de mover un ladrillo. Con eso en la mano ya puedes comparar de verdad.
Última actualización: · Contenido revisado por Sergio Navarro, gerente de Reformas Badalona.